martes, 25 de enero de 2011

“BIENVENIDOS A BRASIL UN PAÍS DE COLORES”


MUSICA Y ARTE EN BRASIL

La música en Brasil   parte de 2 bases diferentes, la  tradición escrita, de origen europeo, conocida como  “erudita” , y la tradición no escrita, combinación de las músicas europeas, indígenas y africanas
 Música escrita

 se desarrolla en  siglos XVI al XVIII, va ligada a la religión católica y tuvo una implantación lenta en la cultura
Originado principalmente  en:

Bahía
 Olinda (Pernambuco)
 Río de Janeiro
São Paulo

Minas Gerais
Los músicos son generalmente artesanos mulatos, reunidos a veces en colegios corporativos. Destaca la música mineira en el siglo XVIII: redescubierta por el musicólogo Curt Lange.


El traslado de la corte de Don João VI a Brasil, en 1808, motivado por la invasión napoleónica, da impulso a la vida musical en Río de Janeiro, movilizando instrumentistas y coros dedicados prioritariamente a la música religiosa.
La creación del Conservatorio Musical, en 1842, fomenta el desarrollo de una música instrumental no religiosa, a lo cual contribuyó la figura de Francisco Manuel da Silva (1795-1865), autor del Himno Nacional.
 El primer autor de expresión internacional, sin embargo, será Carlos Gomes (1836-1896), cuya ópera " Il Guarany",  estrenada en la Scala de Milán, llama la atención por la combinación de los rasgos típicos de la ópera italiana con el mundo indigena de América.
Todavía en el siglo XIX, algunos nacionalistas románticos, como Alexandre Levy (1864-1892) y Alberto Nepomuceno (1864-1920), buscan aclimatar la música de cámara y sinfónica al ambiente local, utilizando ciertos ritmos y temas de la música popular (es decir, de la tradición no escrita).
Al lado de éstos, hay aquéllos que, bastante cercanos a la música europea de finales de siglo, como Henrique Oswald (1852-1931) y Glauco Velasquez (1884-1914).



Alrededor de 1920, la composición de música concertística característicamente brasileña gana nueva fuerza con Villa-Lobos (1887-1959) y las primeras generaciones de autores dedicados al nacionalismo modernista, que persiguen la síntesis entre la moderna música europea y elementos populares.
La afirmación y radicalización de la vanguardia se produce especialmente, en la década de los 60, por el grupo paulista Música Nova.
En los últimos años del siglo XX, se desarrolla la producción, más propiamente escritural que escrita, con la aparición de la música electrónica y electroacústica.



Música popular o no escrita
 Se remonta a un período de aculturación de elementos portugueses, indígenas y africanos, en los primeros siglos del periodo colonial.
Sobre la presencia africana, se debe decir que los contingentes de africanos esclavizados trajeron una infraestructura rítmica relacionada con los gestos danzantes y vocales que pasaron por siglos de sincretismo. Éste, conectado con las estrategias ambivalentes de adaptación y de resistencia del esclavo, así como con una cierta porosidad cultural del esclavismo brasileño, que se prolonga hasta finales del siglo XIX, da el tono a la formación de la música brasileña.


La Modinha, reconocible en el siglo XVIII por sus meneos lánguidos y sensuales en los que se mezclan los motivos melódicos sincopados, y el Lundu, género de música danzante oriunda de los batuques africanos, componen el sustrato al mismo tiempo lírico y coreográfico de la música brasileña. Sintomáticamente la modinha, originada en danzas de corte, abrasileñadas en la dicción, en el clima poético y en los diseños rítmico-melódicos, se difunde entre las capas populares, mientras el lundu, intrínsecamente popular en su origen, es adoptado como género instrumental y pasa por un movimiento de relativa asimilación en los medios cultos donde se practica como música instrumental.


En el siglo XIX, la Polka, introducida como danza de salón en 1844, será progresivamente adaptada a formas de ejecutar que testimonian la dicción. la polka da origen al Maxixe y al Choro, dos géneros fundamentales para el surgimiento de la moderna música popular urbana.


En el siglo XX, sin embargo, la introducción del gramófono, el disco y la radio, dará lugar a la gran expansión de esa corriente de la música popular urbana, la Samba, género de canción que hace emerger las bases rítmicas de las músicas de negros, muchas veces improvisadas a partir de refranes colectivos, ahora condensada y compactada con vistas a su nueva categoría de mercancía industrializada. Reconocida a partir de 1917 a través del éxito de "Pelo telefone", composición de Donga que adaptaba y hacía bricolaje con temas anónimos ya conocidos, la samba se va transformando poco a poco, pero en especial a finales de la década de los años 30, en un verdadero símbolo de la cultura popular brasileña moderna.


La tradición de la samba se desarrolla a lo largo de los años 20 (con Sinhô, João da Baiana, el propio Donga, Pixinguinha), los 30 (con Ismael Silva, Wilson Batista, Noel Rosa, Assis Valente), los 40, (con Dorival Caymmi y Ari Barroso), los 50 (Geraldo Pereira), ganando más que su ciudadanía la condición de emblema, entre pícaro y apologético, de Brasil. Su decantación poética tiene continuidad en la obra de autores contemporáneos, como Chico Buarque y Caetano Veloso, y define el perfil general de la trayectoria de Paulinho da Viola. Bien sea olvidada o retomada por el consumo de masas, vuelve a veces en forma diversificada, como es el caso del "pagode".


El desarrollo de la música popular urbana se produce en estrecha relación con el fenómeno del Carnaval de calle, que gana fuerza con la modernización urbanística de Río de Janeiro, juntando, en una especie de caleidoscopio social la fiesta antes separada de los ricos (en los desfiles y clubes), de los pobres (en los grupos carnavalescos) y de los remediados (en ranchos y blocos). Una parte considerable de las grabaciones de sambas y marchinhas, hasta los años 50, se definían por el espíritu carnavalesco o se destinaban directamente a ese uso.


A finales de la década de los años 50, la Bossa Nova revoluciona la música popular brasileña al incorporar armonías complejas de inspiración impresionista o jazzista íntimamente ligadas a melodías matizadas y modulantes, cantadas de modo coloquial y lírico-irónico y con un ritmo que radicalizaba el carácter suspensivamente sincopado de la samba. Esa síntesis resulta especialmente de la poesía de Vinicius de Moraes, de la imaginación melódico-armónica de Tom Jobim y de la interpretación rigurosa de las mínimas inflexiones de la canción y de la solución rítmica encontrada por João Gilberto.


Las décadas posteriores marcan la presencia de continuadores de las conquistas de los años 60, como Luiz Melodia, João Bosco, Djavan, Alceu Valença, surgidos en los años 70, al lado de compositores de música sobre todo instrumental como Hermeto Paschoal y Egberto Gismonti, cantantes como Tim Maia, radicalizadores de las experiencias tropicalistas, como Arrigo Barnabé, que surge al lado de Itamar Assumpção y del grupo Rumo en la tendencia conocida como "vanguardia paulista", grupos de rock brasileño en los años 80, entre los cuales destacan Os Titãs, Paralamas do Sucesso, Legião Urbana, y creadores de nuevas poéticas, en los años 90, como el paulista Arnaldo Antunes (que perteneció a los Titãs), el bahiano Carlinhos Brown y el pernambucano Chico Science (líder del movimiento Mangue Beat, precozmente desaparecido).



Bossa Nova: significa algo así como una nueva "manera", ya usada difusamente, adquiere un nuevo sentido alrededor de 1958. Se trata de una reinterpretación de la samba, dialogando con rasgos de la canción americana, del jazz, del impresionismo francés, llevada a cabo por jóvenes de clase media de la Zona Sur de Río de Janeiro. Entre ellos se incluyen la cantante Nara Leão, Carlos Lira, Roberto Menescal, Ronaldo Bôscoli, Oscar Castro Neves, Silvia Teles, Alaíde Costa, Baden Powell, entre otros. A partir de 1962, después de un Festival de Bossa Nova en el Carnegie Hall, en Nueva York, obtiene gran repercusión e influencia internacional.


Choro: género de música instrumental, muchas veces virtuosístico, tocado, desde finales del siglo XIX, por simples trabajadores en Río de Janeiro, que reinterpretan con un sentido propio de improvisación y ornamentación un repertorio que puede incluir polkas, mazurcas, valses, lundus y maxixes. La formación más tradicional se compone de flauta, cavaquinho y guitarra. Entre los grandes "chorones" están el flautista Joaquim Antonio da Silva Calado (1848-1880), Anacleto de Medeiros (1866-1907), Chiquinha Gonzaga (1847-1935), Sátiro Bilhar (1860-1927), Pixinguinha (1898-1973).

Lundu: danza sincrética basada en los batuques de los esclavos bantos. Por la libertad corporal que supone, fue muchas veces vista como licenciosa e indecente. Las descripciones hablan en gestos que parecen combinar características de fandangos ibéricos (como el estallido de los dedos) con la umbigada (golpe que el danzarín solista da en el ombligo de quien le va a sustituir en los bailes de corro) característicamente africana. Desde finales del siglo XVIII adaptada para saraos de la corte, el lundu tiene éxito como danza de salón. Son variaciones del lundu, la tirana, la chula, el fado, el miudinho y el baiano. Con la llegada de la polka, con el tango y la habanera, con los cuales se funde, el lundu viene a ser el origen del maxixe, el primer género de la música popular urbana moderna, a finales del siglo XIX y principios del XX.

Marchina: género de canción graciosa, en compás binario, desarrollada principalmente entre los años 20 y 50, y destinada al carnaval. Muchas veces humorística y, en ciertos casos, claramente paródica, corresponde ciertamente a un testimonio de la clase media. La pionera del género es "O abre-alas", de Chiquinha Gonzaga (1847-1935), de 1899. Sus cultivadores más característicos son Lamartine Babo (1904-1963) y João de Barro (1907), que trabajaba en colaboración con Alberto Ribeiro (1902-1971).

 
Maxixe: danza urbana surgida en los bailes populares de Río de Janeiro alrededor de 1875 y que se extendió por los clubes carnavalescos y teatros de revista. Resulta de una apropiación de la polka europea a través de la síncopa afrolusitana, con toques de habanera y de tango. Primera danza popular urbana en Brasil que obtiene alguna repercusión en Europa, en la década de los años 10.

Modinha: la palabra viene de la "moda" portuguesa, tipo de canción de salón basada en fórmulas melódicas posiblemente italianas. Abrasileñada, adquiere una "sensualidad blanda", movimientos sincopados, palabras de gusto tropical y afro-brasileño, además de una carga de lenguaje afectivo, comenzando por el diminutivo aplicado al propio nombre del género, "modinha".

MPB: sigla que se aplicó, en la década de los años 60, al movimiento de canción que sigue a la bossa nova, con autores y públicos en gran parte relacionados con el medio estudiantil, lo que hizo que fuera conocida también como música popular "universitaria". Espectáculos de teatro musical politizado, como el show "Opinião" (que lanzó a la cantante Maria Bethania, en 1965, sustituyendo a Nara Leão, al lado del sambista de Río de Janeiro Zé Kéti y del músico nortista João do Vale) marcaron la época, seguidos de los espectáculos estudiantiles y de los famosos festivales de la canción promocionados por la televisión, entre los años 1965 y 1969. La MPB desdobla elementos creados por la bossa nova, dirigidos por una temática muchas veces relacionada con la crítica de la injusticia social y de la represión dictatorial.

Samba: según se supone, la palabra "samba" vendría del quimbundo "semba", refiriéndose al gesto de la umbigada, y se generaliza en el siglo XIX como designativo de danza y baile popular en general. A finales de la década de 1910, sin embargo, el samba urbano, que viene de la danza de corro popular en Río de Janeiro, enriquecida por el aporte de contingentes de negros de origen bahiano, cobra un formato adaptado a las necesidades de los medios de masas emergentes.
Los estribillos colectivos, alternados con estrofas de improvisación individual, se convierten en canciones de autor que sintetizan rítmicamente todo el proceso de sincopación que ha venido desarrollando, de manera anónima y secular, del lundu al maxixe.


La instrumentación, además de la guitarra y del cavaquinho, desarrolla una gama percusiva que incluirá progresivamente pandero, tamborim (especie de pequeña guitarra), zambomba, sordo y cajas.
 La samba se constituyó, según José Ramos Tinhorão, a medida que entramos en la década de los años 20, en el ritmo que establece el denominador común entre el carnaval de los pobres, de los ricos y de los remediados, convirtiéndose en un medio de representación al mismo tiempo popular y moderno de Brasil.
Lo que se institucionalizará como una forma de ciudadanía de la cultura popular de origen africano, transitando entre la malandragem, por una parte, y la apología de los dones carnavalescos y festivos de Brasil, por otra.
Los desfiles carnavalescos, que adquieren magnitud y grandilocuencia, en la primera mitad de la década de los años 40, fortalecerán las "escuelas de samba", comunidades de populares dedicadas a la samba y que viven su gran momento en la competición de los desfiles de carnaval hasta nuestros días.



Arte en la Prehistoria (15.000 a 3.000 aC)

Pinturas rupestres (en las paredes de las cuevas) más antiguo de Brasil se encuentra en la Serra da Capivara, el estado de Piauí. En el período comprendido entre 5000 y 1100 antes de Cristo, la gente de la Amazonía objetos fabricados y decoraciones de cerámica destacan las vasijas de cerámica de la isla de Marajó y Tapajós. El arte plumario (con plumas de aves) hecho por los indios y la pintura corporal, utilizando pinturas derivados de la naturaleza, representan importantes ejemplos de arte indígena.


Arte en la colonización temprana (siglos XV y XVI)

Junto con los portugueses, y luego llegar influencias artísticas de principios del Renacimiento y de la fase barroca. En el momento en que los holandeses invadieron el noreste de Brasil y se quedó allí (la de1630 1654), muchos artistas muestran el paisaje, los indios, los animales las flores, y la vida cotidiana en el noreste. En el momento de que el gobierno de Mauricio de Nassau, llega a Brasil, muchos pintores, entre ellos el paisaje de Frans Post. Este artista holandés utiliza técnicas de la luz y el color típico de la pintura holandesa, y por lo tanto representa a los escenarios del nordeste de Brasil en el siglo XVII.
Frans Post

António Francisco Lisboa “ Aleijadinho”

Neoclasicismo (siglo XIX)

D. Juan VI que llegaron a Brasil en 1808 los cambios realizados en el paisaje cultural de la colonia. En 1816, trajo a Brasil, pintores y escultores comprometidos con el ideal del Neoclasicismo. Se destacó en la misión artística francesa: Nicolas-Antoine Taunay Taunay Félix-Émile Jean-Baptiste Debret Taunay y Auguste Le Breton (jefe de misión). Estos artistas tratado de representar la vida cotidiana de la colonia en una figura romántica, idealizada del nacionalismo indio y poniendo de relieve y paisajes naturales.
Nicolas-Antoine Taunay





El eclecticismo en las bellas artes (1870-1922)

Período marcado pesa fusión de estilos artísticos europeos como, por ejemplo, el impresionismo, el simbolismo, el naturalismo y el romanticismo. Se incluyen en esta temporada: Eliseu Visconti, Júnior Almeida y Seelinger Helios.
 Seelinger Helios

Expresionismo (siglo XX)

Dos artistas expresionistas se destacan en este período: Anita Malfatti y Lasar Segall.
La primera, mediante la celebración de su primera exposición en Sao Paulo, muestra su pintura llena de colores tropicales y llena de escenas de la realidad de Brasil.
Anita Malfatti conmocionó a la sociedad tradicional con sus obras expresionistas, como por ejemplo, Yellow Man y los japoneses.
Anita Malfatti




Arte Moderno: El modernismo en la 1 ª mitad del siglo XX

La marcha de esta temporada fue la Semana de Arte Moderno, celebrada en São Paulo en febrero de 1922. Esta semana, varios artistas comprometidos a cambiar la cara del arte nacional que se presenta y conmocionó al público. Ellos rompieron con las normas europeas y trató de mejorar la identidad nacional y un arte, cuyo paisaje de fondo, los paisajes eran brasileños y el pueblo brasileño. Innovado y rompió con la tradicional. Modernismo parte muy preocupados social de Brasil.
Destacan como artistas modernos: Di Cavalcanti, Vicente do Rego, Anita Malfatti, Lasar Segall, Tarsilla do Amaral y Nery Ismael.
Para mejorar el arte modernista, mientras que reúne obras de diferentes periodos, dos museos se crean en este momento: MASP (Museo de Arte Moderna de São Paulo), creado por el empresario y Assis Chateaubriand MAM-RJ (Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro ).
Nery Ismael


El hormigón (1950 y 1960)

movimiento de arte abstracto se caracteriza por el uso de figuras geométricas y razonamiento basado en el dibujo. Este movimiento artístico fue creado por el grupo Quiebre Paulo, formada por artistas Haroldo de Campos, Geraldo de Barros y Waldemar Cordeiro.
En Río de Janeiro, está el grupo de cabeza que desafía el arte concreto y comienza Neoconcretismo. Al acercarse al pop art y el arte cinético, obras de arte elaboradas haciendo hincapié en la luz, el espacio y los símbolos. Este periodo son: Amilcar de Castro, Franz Weissmann, Lygia Clark, Lygia Pape y Helio Oiticica y Ivan Serpa.
Franz Weissmann” verde”




El arte de la informalidad y el resumen (1960-1970)

En esta etapa, el arte abstracto está marcada por gestos de la informalidad y la lírica. Los medios de comunicación dan a los temas de la producción de obras de arte políticamente comprometido.
Cabe destacar los siguientes artistas: Tomie Ohtake, Manabu Mabe, Arcangelo Ianelli y María Bonomi.

 
1970: La tecnología y el arte

En este momento los nuevos sistemas y métodos se utilizan en obras de arte. La instalación (uso de la tecnología para promover la interacción entre el trabajo y el espectador), el graffiti (pintura en aerosol en lugares públicos), el arte electrónico (uso de tarjetas de medios para crear obras de arte) y rendimiento (uso de teatro y danza junto con las obras).
Destacan en esta temporada: Siron Franco, Antonio Lizárraga, Luiz Paulo Baravelli, Cláudio Tozzi, Takashi Fukushima, Vallauri Alex, Regina Silveira, Jardín Evandro, Mira Schendel y José Roberto Aguilar.
Takashi Fukushima, “A pintura do aniverso”


Neo-Expresionismo (1980)

En los años ochenta, el arte trae de vuelta a los medios artísticos tradicionales, aunque al mismo tiempo, el fortalecimiento del arte conceptual y la abstracción. Medios tecnológicos interferir, haciendo posible la creación de video arte. Las relaciones entre espacio público y obras de arte permiten una intervención urbana, lo que lleva al arte público.
Importantes artistas neo-expresionistas: Guto Lacaz, Meireles, Tunga, Gross Carmela, Dudi Maia Rosa, Francia Rafael, Granato Ivald, Marcelo Nitsche, Mario Ramiro, Junior Hudnilson, Daniel Senise y Alex Fleming.
Ivald Granato "Parangolés"





El postmodernismo (1990)

Los debates sobre la historia del arte y la importancia artística de ganancia conceptos y la influencia de este período. El uso de la tecnología, la deconstrucción de los acercamientos del arte del arte y el mundo real, la globalización del arte. Estas fueron las formas de arte en la década de 1990.
Los artistas de esta época: Leda Catunda, Sandra Kogut, Ventas Laurita, Irán do Espirito Santo, Rosangela Rennó Leirner, Vinci Helio, Aprígio, Anna Amalia, Benjamín Marcos Cole, Mubarac Claudio, Adriana Varejao, Beatriz Milhazes Hermano Luis y Alex Cerveny 
LEDA CATUNDA  “Jardím das vacas”



El barroco y rococó (XVI a XIX)

Período en el que destaca la escultura y la decoración de las iglesias con características religiosas. También en el período de los siguientes artistas: Frei Agostinho da Piedade, Agostinho de Jesús, Domingos da Conceicao da Silva, y Fray Agustín de Pilar.
A la altura del siglo de oro, las iglesias están decoradas para mostrar el poder de la Iglesia. El uso de las curvas y espirales prevalecer en las obras de este período. Los artistas utilizan una gran cantidad de materias primas típicas de Brasil, tales como la esteatita y madera. El artista que se destacó en este momento se Aleijadinho.
 

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